las cosas más triviales se vulven fundamentales

Yo, convaleciente, me rendí al cuidado de sus manos. Sentada en la bañera, limpiabas mi cuerpo con sumo cuidado mimando el vello erizado de mi piel. El agua, casi ardiendo,  se deslizaba frágil desde la cabeza para extinguirse en mis rodillas.
Yo cerré los ojos pero percibía su sonrisa. El cielo se reflejó en el agua y parecíamos estar sentados sobre un manto de estrellas. La espuma reboloteaba curiosa a mi alrededor desprendiendo un aroma a melocotón y vainilla. Ese dulce olor me recordó las distintas y divertidas formas que tienen las nubes.
   Respiraba placer, respiraba quizás uno de los momentos más eróticos de mi vida. Y él, ajeno a todo mi sentir, se esmeraba en aclarar mi cabello para dejarlo brillante. Envolviéndome en la toalla, secó mi cuerpo y me ayudó a salir de la bañera como el que se despierta de un sueño para volver a la realidad.
Me sentí más mujer que nunca, más sexy, más segura entre sus manos.




 "Querer" no es un verbo suficientemente intenso.
 
   
Palabras de... una princesa.
Si algo no me ha sobrado nunca es "tiempo" porque cada segundo que pasa, no se vuelve a recuperar. Pero llevo ya más de un mes de baja a causa de una operación de muñeca para extirparme un ganglión y arreglarme varios ligamentos en penísimo estado ¿Cómo he podido hacer vida normal durante 3 meses bajo estas circunstancias? Pues con resignación y paciencia, una virtud que intento potenciar con distracciones varias.
¿Y qué distracciones son esas? Leer, leer, leer, ver la Tv, teléfono y ... tachán, tachán... mi última adquisición. Os presento a la hermana pequeña de la EOS: la canon powershot G12.
Llevaba tiempo buscando una compacta que se pareciese en la medida de lo posible a una reflex y bueno, después de leer mil foros y preguntar en varias tiendas, me he decido por esta monada que todo el mundo me ha recomendado.
Tengo el mismo problema que con la reflex: no tengo ni idea de usar el diafragma ni ISO. No sé cuando usar TV, AV ni cómo hacerlo. Lo que viene a decir que sólo sé hacer fotos con los puntos de enfoque en M. Y ésto no es sacarle partido a una cámara de esta categoría.
Lo ideal sería hacer un curso presencial porque en internet no encuentro mucha información y las instrucciones de la cámara no dan para mucho ;)
Si tenéis alguna sugerencia, idea, consejo, etc,... soy todo ojos.
Palabras de... una princesa.
Me pregunto la validez de una promesa hecha bajo los efectos del amor. Promesas que se hacen con tanta fuerza e ilusión, tratando de hacer perpetuas las palabras que se lleva el viento.
Se hacen con la convicción de poder cumplirlas aún cuando se avecina una tormenta. Pero ¿qué ocurre si la tormenta dura más de la cuenta? ¿Y si la tormenta se convierte en huracán? Esas promesas se desvanecen. Es muy fácil sentirse fuerte cuando todo va bien. No obstante, cuando las tormentas se prolongan tiñiendo el cielo de color gris, es impredecible lo que la mente, el cuerpo y el corazón puedan resistir si no ven la luz del sol.

Es difícil estar a la altura de las circunstancias cuando ves que tu amada rosa se marchita por mucho que la protejas con una urna de cristal, la riegues, la susurres mil te quieros... al final, terminas clavándote una de sus espinas.
¿Somos culpables de prometer y perder la fuerza si el huracán no se debilita al tocar tierra? 
Cuando llega ese momento, nos preocupa más nuestra propia supervivencia que la de la otra persona. Al final, nos preocupan más nuestro dolor, nuestro bienestar. El sacrificio es demasiado grande si nos supone un esfuerzo, un dolor... es por eso que se llama sacrificio claro está. "El hombre es un lobo para el hombre" y siempre afirmo que somos simples pues en situaciones límite volvemos a nuestros orígines, el egoísmo. Ese sentimiento que se exterioriza en nosotros desde muy temprana edad.
Así pues, ¿cuál es el valor de las promesas? Puede que el que tú quieras darle, dependiendo del grado de egoísmo que resida en tu interior. Mejor no alimentarlo.
"Promesas que no valen nada en estas cuatro paredes,
como lágrimas en la lluvia se irán..."
Palabras de... una princesa.

Ecuación N+1

"A pesar de que te caigas N veces, te levantas 1 más".
Palabras de... una princesa.

soy una mujer conservadora

Soy una mujer conservadora con todo tipo de aditivos, antioxidantes y potenciador del aroma. Guardo mis secretos en un bote de cristal por eso mismo, porque soy una mujer conservadora. Lo contemplo cada día a oscuras o a plena luz, según me de, pero siempre en un lugar fresco y ventilado.
Sí. Soy una mujer conservadora.
Conservo mis principios y la luz de mi corazón con mimo y sumo cuidado, para que brille cada día con más intensidad.
Conservo los colores de mi infancia: rojo y verde.
Conservo una piedra con forma de corazón que encontré por el camino.
Conservo algo de ruido aunque después de tantos años, apenas se percibe.
Conservo un montón de cartas escritas con puño y letra de gente que me quiso. Me encanta esconderme bajo el nórdico de cuadro vichy y releer algunas letras ayudándome con la luz del móvil, admirar la caligrafía tan particular de esas personas, y tocar ese papel viejo y amarillo con el aroma de los recuerdos.
Conservo muy pocas fotos y un hilo negro invisible a los ojos.
Conservo una pompa de jabón que protege a "miedo", un ser que con el agua ha ido creciendo.

Conservo una cartulina naranja que expresa un "Te quiero" y un puñado de sonrisas.
Por eso me considero una mujer conservadora porque conservo todo aquello que se refleja en mi persona y me siento orgullosa de ello. Aunque con el paso de los años la juventud se perderá en el olvido, iré guardando en mi bote de cristal todos los ingredientes necesarios para elaborar el pastel de la felicidad el cual estoy dispuesta a compartir contigo, si tú quieres.
Palabras de... una princesa.

Aunque no sea posible respirarte

"...Aunque no pueda verte ni bailar
contigo; aunque no pueda besar
tus labios polvorientos; aunque no
sea posible respirarte,
quisiera constatar que fuiste,
...que no sólo soñé contigo...."
Palabras de... Pepe Viyuela (El poeta).

Por ejemplo

Por ejemplo, un beso de agua que avive las ascuas de un fuego casi extinto.
Y ponerle nombre al viento para llamarle y empatizar con él.
Por ejemplo, un techo abuhardillado y languidecer en la cama contemplando mi estrella a través de la ventana.
Sentir el agua ardiendo resbalar por las curvas de mi espalda. Sentir ese calor que casi quema.
Por ejemplo, tocar tu alma con una canción susurrada. Y volar, volar despierto con el ocaso alumbrando nuestro lecho.
Una marea que me atrapa y me lleva. Me lleva a la deriva, a la deriva que se pierde en tus caderas.
Y unos cuantos renglones torcidos y compartir una copa con un ornitorrico en un bar.
Por ejemplo, la lluvia. Sentir que no pesas bajo el agua, asomar la nariz y reir porque las gotas frías relajan tu cabeza.
Y deshojar una margarita y que la respuesta sea "sí".
Por ejemplo, respetar tu espacio en la cama y por ejemplo... tú, siempre fuiste tú.

Palabras de... una princesa]