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 Hoy he vuelto a mi infancia. Cada vez que vuelvo a casa de mis tíos, me revuelvo por dentro. 

Mi portal, la puerta de mi casa, el parque donde aprendí tantas cosas... Lloré mucho al irme de allí a los 15 años.

El barrio ha cambiado mucho. No se parece en nada. Pero mi cabeza lo transforma a aquellos años.

Fuimos muy afortunados. En plenos años 80, donde la heroína empezaba a hacer estragos, los niños teníamos libertad de movimiento. Íbamos solos a hacer la compra con la única preocupación de escondernos los billetes en las mangas de la camisa por si algún toxicómano nos atracaba. Pero no teníamos miedo. De una patada se caían al suelo.

Había muchos niños en el barrio. Teníamos todos la misma edad o la de nuestros hermanos mayores. Nadie se encontraba solo. Nos reuníamos en "el parque de atrás". Sabíamos dónde vivían todos y cada uno de ellos. Sus padres y los nuestros eran amigos del barrio también. 

Se reciclaban los cascos de las botellas y los niños éramos los encargados de ir a la bodega a rellenarlos de sifón o cualquier bebida alcohólica; las tapas de chapa servían para hacer carreras en la tierra; intercambiábamos películas de VHS, a ser posible de artes marciales; calculabas perfectamente las vueltas de la compra porque eran para ti; sabías lo que signficaba un cuarto de jamón york o choped y lo que era una madeja de hilo egipcio; nos dolían los brazos por sujetar la lana mientras tu madre hacía el ovillo; el dinero de la comunidad se metía en una lata de galletas de mantequilla; jugar al escondite una noche de verano con los del barrio era el evento del año para mí. Jugaba y jugaba hasta que mi madre me gritaba por la ventana de la terraza que ya era hora de cenar.

 En fin, era una pasada! Éramos libres!

 El caso es que, desde nuestra marcha, siento como que no tengo un sitio de referencia. Cuando la gente me pregunta si soy de aquí o de allá, no sé muy bien qué contestar. Ya no queda casi nada de ese maravilloso parque pero tampoco me siento parte de donde vivo. 

Estar en casa de mis tíos, de mi familia materna, me hace sentir la persona más afortunada del mundo. Para comer hicieron paella, más torrijas, más tuppers de bacalao y potaje. ¡Cómida de madre! Cuando tu madre se convierte en estrella ya no puede hacer tuppers de comida, así que se valora mucho y gracias. Las charlas, risas, gracietas, albúm de fotos, servirte un café... que te recuerden que ahí tengo mi casa y que a ver si voy más... Sólo el hecho de que te cocinen y te sirvan ya es algo muy muy a agradecer y valorar. 

Entonces... entonces comprendes que el hogar no es un lugar, sino la gente que te quiere de verdad. 

Por muchos años juntos. 

Gracias Leones, de todo corazón.


Palabras de... una princesa* 

 

 

 

Definición de soledad

 

"La ausencia paulatina de tu interés por mí,

                             la falta progresiva de tus "Buenos Días" 

la elección egoísta de tu lejanía,

fueron los que determinaron 
  
que no hiciera falta viajar a Macondo;

         bastaba con besar tus labios para sentir

... cien años de soledad."


Palabras de ... Gabriel García Márquez. 

varios años después

 Dejé de escribir en mi pequeño rincón porque había una persona deambulando por aquí de la cual, no quería que supera nada de mi vida. Cualquier excusa era buena para ponerse en contacto conmigo y llegué a sentirme vigilada, agobiada ... hasta el punto de avisarle de que le denunciaría si me lo encontraba o volvía a ponerse en contacto conmigo, incluso habiéndole bloqueado por RRSS. Una pena.

Así que, después de varios años, tuve que recurrir al papel en su lugar. Recomiendo enormemente esta práctica. Conectas mente y corazón, permitiendo fluir emocionalmente con libertad.

Cinco años de metamorfosis pura. 

Miro atrás y me doy cuenta de lo increiblemente fuerte que soy. Sigo llorando, pensando y hablando con mi madre cien mil veces al día. Ella es mi fé y mi religión. Rezo para que nos proteja y nos guíe.

A pesar de enfrentrarme a un duelo en soledad y privada de libertad, una lesión con dolor constante durante más de un año... empecé a entrenar para salir adelante. A los ocho meses conocí a M. Un chico guapo, majete, buen puesto de trabajo, familia pudiente, risueño... del que me enamoré profundamente. Para todos era mi salvación sin pensar que la salvación era yo misma y que no necesitaba que nadie me salvara. Pero desde luego, era un alivio para todos.

Seis meses y medio después de haberle dejado, creo que puedo hablar sobre esto con mayor objetividad y no tanto desde el enfado aunque aún lo estoy pero más conmigo misma por haber soportado tantísima carga.  Le conocí en el peor momento de toda mi vida. Y desde luego que él era lo que menos necesitaba en ese momento. Ignoré todas las líneas rojas, todas. Que además demostró desde la primera cita. Pero no quise verlo. Necesitaba ese analgésico. Es tan majo! Tan simpático; se relacionaba tan bien con todo mi mundo sin conocerles de nada! Todo el mundo le adora. 

Pero yo empecé a sentir una carga inmesa sobre mis hombros. Llevaba ocho meses de duelo y tenía que hacer un esfuerzo sobre humano por estar bien; ir todos los fines de semana a Madrid; salir, conocer, ir a cenar, a ésto a lo otro; mostrar una cara amable a todo su entorno cuando yo solo quería llorar. Me dejó claro que él quería un 50 %. Más tarde entendí que se refería solo a lo económico. El tiempo, la dedicación, el esfuerzo... todo eso no contaba. Y ese egoísmo se plasmó en todos los ámbitos de la pareja. Empecé a tener mucha ansiedad. Y con ella las prisas de los demás a que dejara atrás el pasado, a que superara la pérdida de mi madre. ¡Tienes que estar bien! Tienes que avanzar. La relación no va bien porque tú estás estancada en el dolor. Todo reacaía sobre mí. Fundamentalmente eran comentarios de personas que además, no habían sufrido una pérdida.

Intenté dejarlo varias veces pero me convencía. Cada vez su egoísmo era más patente. Yo intentaba comunicarme con él. Sin embargo, eso le agotaba. En fin, lo intenté todo y eso me desgastó demasiado. Pero saqué fuerzas para salir de ahí. Porque él no iba a tomar la decisión. Nunca asumió su parte de responsabilidad afectiva. Le di todo aún estando herida y me quedé vacía.

Metamorfosis. Todos los derechos reservados
Y ahora.... sigo encontrándome conmigo misma. Evolucionando en mi sentir, queríendome, tratando de no sentirme culpable primero porque él me hizo sentir así y después, por haber aguantado tanto que no me merecía. Buscando conciertos, escribiendo, haciendo todo el deporte que puedo, agradeciendo la salud que me permite seguir adelante. He dejado de sentirme culpable por ser sensible.

Nunca quise tirar la toalla. Soy como el ave Fénix. Siempre me levanto más fuerte de cada golpe.

Me encanta aportar. Dejar una bonita huella en las personas. Eso sí, he de poner límites y ser más selectiva porque existen vampiros por ahí que chupan todo lo que pueden y más :D 

Permanced atentos a las señales.

Palabras de ... una princesa* (en metamofosis)

21... cinco meses sin ti y mi amor sigue creciendo

                            4 de Abril de 2021       [23:55 h] 

Carta a mi madre... el amor de mi vida.

Mamá, te quiero mucho. 

Sé que te lo dije infinidad de veces pero, ahora que no estás, ¿qué hago con todo este amor, con la intensidad, la inmensidad?

"Sempiterno": aquello que empieza, pero no tiene fin... como mi amor por ti.

Te echo de menos a todas horas. Me haces mucha falta.

Te quiero cuando respiro.

Te quiero cuando sueño.

Te quiero cuando siento dolor.

Te quiero cuando río y lloro.

Te quiero por las mañanas y por las noches.

Te quiero cuando observo una puesta de Sol, cuando pienso en el mar y cuando la brisa resulta agradable al caminar.

Te quiero cuando me siento sola.

Te quiero porque pronuncio tu nombre sin más. 

Te quiero porque ahora hago esas coso que antes solo tú hacías,

Te quiero por tu eterna sonrisa y esos ojos tan vivos.

Te quiero porque tus palabras resultaron ser verdad.

Te quiero porque no hay nadie más bonita que tú.

Te quiero porque "soy" gracias a ti.

Te quiero porque no soy madre, pero sé lo que una madre representa.

Te quiero porque hay mucho de ti en mi y eso, me hace sentir orgullosa.

Fuiste, eres y serás mi amor eterno, mi guía, mi esperanza, mi razón de ser, mi ilusión, el impulso para lograr mis metas, mi orgullo y la alegría.

Espero no defraudarte nunca leona. Vivo en ti y tú en mí.

Eres mi orgullo y mi pasión ¡Mucha fuerza mamá! Guíame.

Te querré siempre estés donde estés, vida mía.




Palabras de ... M*



Carta al "puñetero cáncer"

Me robaste lo que más quería. Causas dolor y sufrimiento, y aún duele más, cuando la persona que tanto quieres se va.

Eres un asesino. No respetas a nadie. ¿Por qué te llevas a las buenas personas? Ya que tienes tantas ansias de matar, ¿por qué no seleccionas un poco y te llevas a los malos? Devuélveme lo que es mío. Devuélveme a mi madre.

Menos mal que evitamos gran parte del sufrimiento y agonía que tenías reservado para ella. Pero ... ¿por qué? Si es la mejor persona de este mundo. ¿De qué te alimentas? Eres un monstruo sin piedad. El diablo. El mismísimo mal hecho realidad. Apareciste sin avisar.

¿Por qué hacer sufrir tanto a una buena persona antes de morir? Porque lo peor del cáncer n es la muerte, sino la forma de morir. Agonizando y siendo consciente de todo.

Pero aún así, ella nos ofreció su mejor versión. Y se fue de la mejor manera posible. ¡Jódete!

En cierto modo se fue victoriosa. Te saliste con la tuya, sí. Te la llevaste. Pero se fue sin más. No permitió que la destruyeras lentamente. Disfrutó con nosotros y nosotros con ella. Fue un verdadero placer cuidarla. Nos dijimos lo que sentíamos. Nos dimos todo el amor posible. Evitamos, en parte, que sintiera dolor. Pudimos despedirnos de ella. Cuanto más se apagaba, más joven parecía. Aguantamos el tipo. No sé cómo, pero lo hicimos. Todo por y para nuestra madre.

No temía a la muerte. Pero nosotros si sentíamos miedo de perderla, de que sufriera lo más mínimo.

Algún día la ciencia te vencerá. Apareces de la nada, haces y deshaces a tu antojo. Pero entre todos te venceremos.

Si algún día te cruzas en mi camino, seré fuerte. Como mi madre. He tenido el mejor ejemplo a mi lado y una lección de vida aprendida. Te plantaré cara. Tal vez muera o tal vez viva pero, en cualquier caso, venceré yo. 



Palabras de... M*

Los sueños, sueños son

Hablemos de sueños e ilusiones. 

Una vida sin sueños es una vida perdida. Sin rumbo, sin motivación. Necesitamos ilusionarnos así como necesitamos el aire y el agua. ¿Dónde buscamos para encontrarlas?

Sinceramente, creo que es necesario centrarse en las cosas más triviales (se vuelven fundamentales... decía Bumbury). La adversidad te las sirve en bandeja de plata. Es cierto, después de la tempestad, llega la calma. Ahora, hay que vivir la tempestad, sufrirla, llorarla y lo más importante, dejar que se vaya.

Por ejemplo, después de tantos días de encierro, te ilusionas con una cerveza al aire libre en buena compañía, planificar un viaje, un paseo largo larguísimo, tocar personas... Situaciones que antes pasaban inadvertidas, ahora hacen tu día a día distinto a los demás. 

Los sueños pequeños y alcanzables nos guían. Pero debemos ser conscientes de que son tan accesibles como efímeros. Llegan, realizan su función y se van para dejar paso a otros nuevos. De otro modo, nos desvaneceremos poco a poco con ellos. Tampoco se trata de vivir en un estado permanente de euforia por cada momento inusual vivido sino de permanecer consciente, con los ojos abiertos y mirar a tu alrededor. Serendipia. 

Acepta los bajones, la tristeza, la soledad... son emociones necesarias que dan paso a lo que acontece. 

Hablemos del amor. La ilusión entre las ilusiones, el sueño de los soñadores. El más buscado, deseado, añorado, esperado. Cuando lo encuentras es un subidón, los pájaros cantan y las nubes se levantan. Los días grises tienen su toque romántico de manta y peli. A veces no duermes o no comes. Nos volvemos completamente imbéciles. Pero flotamos y eso, mola. No soy muy partidaria de los ¿Y si...? Pero en este caso, lo necesito para llegar a una conclusión. ¿Y si... la gran ilusión desaparece? El mundo se desmorona ¿verdad? Quizá si concebimos el amor con una ilusión más y no como la "Gran ilusión", la soledad sea más llevadera.

Me ilusiona participar en varios proyectos fotográficos: algún corto e incluso alguna película. Me motiva que el director haya pensado en mi alabando mis enfoque artístico y mi trabajo. Quiero seguir aprendiendo a tocar la guitarra. Me apetece conocer gente y seguir cuidando de los míos. 

Aún así necesito ilusionarme aún más. Soy consciente de que los próximos meses van a ser duros tanto a nivel laboral como familiar. Es mejor ser previsora y abastecerme de herramientas que me sostengan y me mantengan firme cuando los golpes vengan.

"Stay hungry. Stay foolish" (Steve Jobs)


Palabras de... M*










Dos horas con S

Me parecía increíble que llegara el momento de quedar con alguien para dar un simple paseo, incluso cambiar de escenario. Podría decir que me apetecía más quedar con un amigo que una reunión familiar. Al formar parte de una familia desestructurada, sentía la necesidad de poder hablar abiertamente con alguien de confianza, poner nombre a mis emociones y expresar en voz alta mis silencios. Está siendo muy duro afrontar esta pandemia desde la soledad. Pero también gozo de momentos de paz ausentes en otros hogares. Cada persona vive sus propias circunstancias.

Nos saludamos y sonreímos con distancia. La hubiera abrazado pero percibí que no quería. No se lo propuse por respetarla y no ponerla en una situación incómoda. Anduvimos una hora y algo. Charlamos otro rato más. Me sentí más libre. Los espacios son más amplios que en el camino de al lado de casa. Por norma general, las personas respetaban las normas. Hacía buen tiempo. Nos daba el Sol en la cara. Sin darnos cuenta, llegamos al barrio de mi hermano. Hablé con Ali y con mi cuñada. Me reconfortó saber que ella necesitaba desahogarse más que yo. Nos reímos con las travesuras de mi sobrino. Pude verles a 2 metros. Acaricié a Filo. Percibí su latido. S y yo pudimos contar cómo estaba desarrollándose nuestro trabajo. Nos sentimos comprendidas.

No me esperaba todo esto al pasar a la Fase 1. Pensar que ese mismo día por la mañana, R me dio un abrazo y no pude contener las lágrimas durante un buen rato. Me impresionó tanto sentir el calor humano, unas manos en mi espalda... pero el calor, sobre todo el calor que desprendemos las personas. ¡Algo de vida en un escenario donde la muerte es la protagonista! Hoy en día, recibir un abrazo es un lujo. Ambas partes temen contagiar o ser contagiadas. Es algo que no harías con cualquiera. Te das cuenta de quién es importante para ti. De quién lo necesitas y por quién lo harías. Es un gesto sencillo, necesario, más fácil de entregar que de recibir y dadas las circunstancias, nos sentimos en cierto modo vulnerables por ello. 

Conseguí relajarme y con ello, reconciliarme un poco con la sociedad. Quizá el miedo me ha mantenido en una actitud demasiado crítica al ver cómo muchas personas no respetan las normas de confinamiento. Como si a los demás no nos costase hacer ese gran esfuerzo. Y sobre todo por los que están en primera línea jugándose la vida. 

S desea volver a casa cuánto antes. Y lo hará antes de lo que cree. No puedo evitar pensar en este verano. La mayoría de mis amigos ya hablan de irse a su segunda residencia para estar con su familia o se irán con sus parejas. A estas alturas me conformo con poder salir unos días. Ya sé que es mucho adelantar en un momento en el que se vive prácticamente al día. Pero después de todo este año infernal, me apetece tannnnto escaparme... 

De momento, seguiré disfrutando de la compañía y de los pequeños avances que vamos consiguiendo entre todos.

Ésto también pasará.

Palabras de... M*

Lecturas zombies

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insiste en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierde la alegría y el sentido del resto. [...] 
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. 
Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. [...] 
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación [...] 
La vida es tirar para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran posibilidades de  "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Sí puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos [...]
Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. 
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo "llegó" sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. [...]
Pero... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida! 


Cuida lo que comes, piensas y lees.


Palabras de... Paulo Coelho 
Ni un solo atardecer brilla con la misma intensidad 

¿Por qué me merezco ser feliz?

Resulta arduo complicado abrirse en canal y hablar sobre uno mismo. A veces, empiezo a escribir y me doy cuenta de que no profundizo, escribo palabras sin decir nada tratando de ser ambigua. Quizá por disimular o por timidez, pero nunca por cobardía. Así que, como soy valiente, saltaré por la ventana, como aquella famosa frase de la película: "Los amantes del círculo polar".

Allá voy...

¿Por qué merezco ser feliz? Me preguntaste...

Merezco ser feliz por muchas razones. Esta lucha por ser feliz requiere constancia y la necesidad de dejarte personas por el camino. Estoy cansada de sentirme culpable por ser yo mi prioridad; por no acudir siempre que me llaman; por decir: "no"; por no estar de acuerdo con alguien cuando hasta la fecha lo he estado; por de repente, tener un visión diferente a la tuya; por cansarme de una actitud nociva y reiterada y no estar dispuesta a aguantarlo ni un minuto más. Pero me da miedo. Me da miedo no mantener todas esas atenciones por preocuparme por mí y, que desaparezcas. Porque cuando me necesitas, me siento importante. Siento que existo. Es solo que a partir de ahora, me necesito a mi misma.

Merezco ser feliz, sí.  Porque estoy en mi derecho. No soy de esas personas que ponen mil cortinas de humo para no ver lo que hay en su interior. Comencé este proceso de autoconocimiento hace ya seis años cuando empecé a practicar Hatha Yoga. Ay! Lo que remueve por dentro el Yoga! Por eso, o lo amas o lo rechazas.

La gente tóxica no entiende que la actitud es importante. Lo fácil es caer en la negatividad, el compadecerse de uno mismo, el victimismo. Pero cansa. Te aparta de las cosas bellas de la vida.

Cuando te hayas inmerso en la tormenta, cuesta. La vida cuesta, como dice Marwan. Es un esfuerzo grande el que hay que hacer para ver "el lado bueno de las cosas" (otra peli guay).  Tantos días en casa y te sientes triste por estar sola y aún así piensas, "Y ahora, ¿qué?". Pues ahora voy a poner incienso de India que aún me queda!!! Me pongo a desafinar con la guitarra... ¡Menos mal que no me oye nadie! o ¡Qué majos mis vecis que no se quejan!. Me pongo una copita de ese Ribera que me ha traído el mensajero y que no he tenido que cargar desde el super. Miro por la ventana... Impresionante puesta de Sol. Estoy harta de trabajar y, me llega otro correo. ¡Wooow! Un vídeo de mis alumnos diciendo que me echan de menos! Suena en el spoty un temazo y encuentro los acordes de guitarra en Internet. Como la tengo detrás del ordena, la cojo y pruebo un poco. ¡Genial! Ya tengo planazo para mañana. La actitud se entrena, como sonreír todos los días.

Y así con todo. Admiro a aquellas personas que tratan de salir adelante con todo su dolor y dando gracias a la vez por todo aquello bueno que tiene en la vida, aunque sea en momentos circunstanciales y sufriendo por aquello verdaderamente importante.

Sí, lo digo por mis padres y alguna "compañera". En especial, por mi madre. Su falta de actitud y aptitud, unida a una situación difícil pero elegida por propia voluntad, la está encaminado a una demencia con precedentes. Nos imaginamos a una persona con esta enfermedad como un ser querido que no recuerda ciertas cosas o que se siente perdida. Y es cierto, mi madre lo está. Pero no es algo que puedas llegar a imaginar. Se expresa con rabia, dureza. Hasta podría calificarla de tirana. Insulta. Critica. Si la concedes todos sus deseos, eres la mejor hija que se pueda tener. Pero si no, eres lo peor de este mundo. Como ella es infeliz, intenta que los demás también lo sean. Quizá por encontrar a alguien que la comprenda y la permita seguir quejándose una y otra vez. Y cuando expreso todo esto, después me siento mal. 

Pero yo merezco ser feliz. He ayudado en lo que he podido. Cuando llegas al límite en que tienes que elegir entre otra persona y tú... elijo yo. Porque merezco ser feliz.

¿Y por qué merezco ser feliz? La de vueltas que doy por contestar a esta pregunta, por Dioh! Enga...

Merezco ser feliz porque voy con mi sonrisa a cuestas e intento dar una chispa de humor a la vida sobre todo cuando estoy acompañada. Sé escuchar e intento hacer sentir bien a mi gente cuando estamos juntos. Merezco ser feliz porque siempre intento mostrar mi mejor versión. Porque me he dejado la piel, la salud y el alma por conseguir una plaza para no tener que preocuparme por mi sueldo aunque sí por mi trabajo; por ayudar a mi gente; por pedir perdón cuando me he dado cuenta de mis errores; por intentar ser mejor y exigir menos a los que quiero; Por no ser hipócrita y decir lo que siento y pienso de frente; lo que más me cuesta aceptar son mis errores. Ese afán por ser la persona perfecta y no defraudar a nadie. Merezco ser feliz por mis noches a solas, por todo lo que he perdido; porque merezco amar y ser amada aunque no me suela dejar llevar; porque aprecio pequeños detalles que a la mayoría le son inadvertidos. Me esfuerzo por ser una mujer completa, inquieta y no depender de nadie. Siempre fuerte, pero a solas... es otra historia ¿verdad?

¡Lo que daría yo por verme a través de tus ojos! Y luego pienso... ¿Y a mí qué me importa? Lo que pienses tú ni nadie. Algunas personas que me conocen me han expresado, sin yo preguntar, que derrocho energía, que soy más fuerte de lo que me creo. Hasta el momento, no soy capaz de visualizarme en un segundo plano. Pero si eso es lo que transmito, genial!

En resumen, merezco ser feliz ¡Y punto!

Palabras de ... M.




Metamorfosis de M.

Querido blog,

ya sé que llevo demasiado tiempo sin hacerte caso pero este año ha sido una auténtica locura. He querido escribir en muchas ocasiones, sobre muchos temas y sin embargo, he preferido esperar a salir del ojo del huracán en el que me encontraba inmersa y así, ser más objetiva

Podría describir esta etapa de mi vida con una sola palabra: "aprendizaje", aunque podría incluir muchas más. El divorcio de mis padres ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Llegué a sentirme paralizada durante una larga temporada, bloqueada ante tanta hostilidad y descontrol. Finalmente, hallé la fórmula para no fallarme a mí misma. Soy fiel a mis principios y valores, aquellos que me enseñaron con tanto ahínco y, que parecían haberse esfumado de un plumazo por parte de mis dos grandes maestros, mis padres.

Abogo por la lealtad, el respeto y la comunicación. Al parecer, cuando se acaba el amor, se acaba todo lo demás. Aún así, no puedo con las injusticias y como leona que soy, defiendo aquello que quiero con uñas y dientes. En una situación como la que yo viví, está muy de moda usar como estrategia el "chantaje emocional". Es muy muy importante saber detectarlo para no sentirte mal cuando te posicionas del lado de tus ideales, principios o como lo quieras llamar. NO TE SIENTAS CULPABLE por una situación que tú no has creado y en la que te han metido sin quererlo. Como caigas en esa espiral negativa, estás jodido.

Y mientras tanto, empecé a desarrollar mis propias tácticas, técnicas, actitudes... cada semana era un poco más lista, más consciente, con más voluntad para salir adelante, para enfrentarme a mis miedos... aprendí a pedir ayuda aunque me cuesta horrores ajaj, llegas a un punto en el que ya no soportas el más mínimo resquicio de negatividad y aprendes a cortarlo radicalmente y no solo no te sientes mal, sino que percibes alivio "Tengo derecho a vivir mi propia vida".

Hoy por hoy, me siento cual ave fénix resurgiendo de mis cenizas (una vez más), más fuerte,  mejor persona, más humana, más empática. En esta sociedad de mierda que hemos creado, hemos normalizado este tipo de situaciones sin ser conscientes de los daños colaterales que producimos en los demás, sobre todo en los más débiles, los hijos, los niños. Estoy a favor del divorcio, pero con cabeza y humanidad.

La lectura ha sido un refugio para mi. He leído sobre el comportamiento humano, sobre personas difíciles, psicología.  He comprendido mi forma de sentir, todas las emociones son positivas, incluso la tristeza y saber cómo reacciona mi cuerpo ante ellas, en qué parte del cuerpo las siento.

Meditar es conseguir el santo grial. Ahora no puedo pero lo tengo presente. Es decir, aunque ahora no sea el momento de meditar, llegará.

Es un placer conocerme más a mí misma y, cuánto más me conozco, más brillo.

Palabras de... M.

Carta para los días de lluvia...


Hoy llueve, pero recuerda que todas las flores que has plantado en tu jardín se regarán. Además, antes de que el cielo llore, huele a tierra mojada y eso, te encanta. Podrás anticiparte a lo que vendrá después.

No eres amiga de los paraguas, por si hace viento. Así que, ponte la capucha para no mojarte el pelo y poder sentir el frescor sobre tu rostro. 

Te propongo usar aquellas botas de cordones que tanto te gustan aunque ya no estén tan a la moda, por si te da por pisar algún charco como cuando eras niña.

Saca del armario la bufanda de cuadros, la del tacto suave que te regaló tu madre porque no le quedó más opción al ver lo mucho que te gustaba.

Coge la mochila, que vas más cómoda; lápiz de ojos para ver mejor (los agranda, ya sabes); un poco de perfume, el de siempre. Al pasar, sabrán que eres tú.

Ahora estás preparada, protegida y llena de ti, para enfrentarte a este día de lluvia, que por muy gris y nublado que parezca, también pasará.

Palabras de... una princesa*

Incredible India!

Dos semanas de ruta por la zona del Rajasthan dan para mucho. India es muy intensa, llena de contrastes. He aprendido mucho sobre su cultura, religiones, forma de vida ... Un país del tamaño de un continente con mucha historia y sufrimiento a cuestas basado en la superstición, camuflada por una gran variedad de creencias y dogmas de fe. Quieren salir al mundo, quieren evolucionar pero les va a resultar muy complicado. Una vez más me reitero en que las religiones, por muy bonitas que las pinten, siembran el miedo y por tanto, paralizan. Siempre interesa una sociedad manipulable.

Tantas veces he realizado el "Namasté" en yoga que tuve que viajar a Hudeel para entender su verdadero significado. Una reverencia, una bienvenida, ponerse a tu disposición percibiendo verdaderamente que así lo sienten. Es una pasada ver como todo el mundo lo hace al cruzarse contigo por la calle y sientes mucha gratitud por ello. 
                   


 

Horas y horas de trayecto en furgoneta de una ciudad a otra dan para mucho. Ver la India profunda, una forma de vida austera y conformista, sin más pretensión que llevarse algo de comida a la boca y sentarse a hablar, rezar, siempre hombres por un lado y mujeres por otro. Personas durmiendo (espero) en la cuneta, casas de adobe y paja, camellos en el desierto, una ciudad azul, otra rosa y una tercera dorada, gente analfabeta hablando cuatro idiomas, compañerismo, basura y más basura ... Mil preguntas contestadas y yo cada vez con más ganas de aprender... Cientos de kilómetros observando, preparando preguntas y buscando respuestas. Un camino también de autoconocimiento y reflexión... se me caían las lágrimas al averiguar por qué estaba allí, lo que tanto ansiaba encontrar. Respirando el hedor de la miseria, caminando entre la suciedad, tropezándome con la pobreza, no quería volver a casa. Quedé marcada por un país que regala sonrisas y miradas penetrantes por doquier. ¡Cuánta belleza!



Jaipur


Cada uno de nosotros encontramos nuestros propios límites y los superamos. El calor nos puso a prueba, la comida, las horas de sueño a cuestas, aquellos terribles aseos en las áreas de descanso, el incesante pitido de los coches y una fiebre altísima que me dejó dos días noqueada. 

Finalmente, regresamos a casa y eso fue lo más duro... volver.

Jodphur







"My life, my message". Gandhi



La maravilla: Taj Mahal

Templo de Loto. Nueva Delhi  

 Incredible India! Marca de por vida...

Palabras de... una princesa*



Leyenda del hilo rojo


La leyenda del hilo rojo del destino es una historia romántica en la que siempre he creído.  Viene a decir que, dos personas que están predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado a sus dedos meñiques sin importar la distancia, el tiempo, el momento o lo dispares que sean sus vidas. El hilo rojo jamás se romperá por lo que se encontrarán en algún momento de sus vidas para no separarse nunca.

Quizá sea cierto o quizá sólo sea una forma de consolarse, aferrándonos a una falsa esperanza que se desvanecerá con el tiempo. Lo que ha de ser para ti, lo será. ¿Qué duda cabe al respecto? Pero no todo es capricho del destino. El destino se forja con las decisiones que tomamos hoy, la semilla que plantamos... todo lo que decimos y/o hacemos tendrá su consecuencia en el futuro. 

Todo sucede PARA algo y no por algo, como nos han hecho creer. 

Grande Frida

"Mereces un amor que te quiera despeinada, 
con todo y las razones que te levantan de prisa,
con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, 
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que no le asuste caer.

Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga ilusión,
el café y la poesía."


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Frida Kahlo, ilustrada por Benjamin Lacombe

Palabras de... Frida Kalho.

Deja que tu luz brille


"Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad la que nos atemorizaNos preguntamos: "¿Quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso?" En realidad, ¿quién eres para no serlo? Infravalorándote no ayudas al mundo. No hay nada de instructivo en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras cerca de tí. Esta grandeza de espíritu no se encuentra solo en algunos de nosotros; está en todos. Y al permitir que brille nuestra propia luz, de forma tácita estamos dando a los demás permiso para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, automáticamente nuestra presencia libera a otros"

Maravillosas palabras de .... Marianne Williamson [leídas por Nelson Mandela en su discurso de investidura como Presidente de Sudáfrica en 1994.]




Consejos a media noche

Y así, entre Whats App, apareció mi conciencia y me dijo: 

"Más que pedir, da lo mejor de ti y todo lo que vendrá será bueno. Y lo que no lo sea, lo convertirás. 

[...]

Que seas tú, con tu autenticidad, tu verdad, sin importarte nada ni nadie, sacando lo mejor de ti en cada momento. Porque al final, la vida son pequeños momentos.

[...]

Enfréntate al miedo. Busca todas las soluciones dentro de ti. Sé tú misma. En ti está la esencia.
¿Qué importa lo q opinen los demás? Tu vida es tuya. Equivócate, aprende, crece y da lo mejor de ti.
Haz paz con tu pasado.
Vive por y para ti y en el momento en que estás.

[...]

{Crece}

Gracias Miguel.

Preparando el cierre

El año se acaba y la verdad, tengo ganas de cerrar esta etapa. Ha sido un año muy intenso de principio a fin.

Lo más importante fue el estado de salud de mi hermano, mi padre y madre. Más de cuatro meses sintiendo la frustración de no poder hacer más que estar ahí. Cuando vives situaciones límite, lo demás no tiene valor alguno.

Comencé el verano cancelando un gran viaje que no pudimos realizar mi mejor amiga y yo, aunque llegaron otros cargados de buen rollo e ilusión y a la vuelta, intento de okupas en el piso de al lado. La cierto es que esto fue algo que me costó superar y mi viaje a Alemania me vino de perlas.

De hombres... de hombres mejor decir poco. La experiencia debería ayudarme un poco más a desarrollar mi visión más realista de la vida y no tanto la romántica. Cada vez presto más atención a mi intuición. No falla. Saber que esa persona es o no para ti es solo cuestión de analizar cómo te hace sentir, comentarios que hace de forma espontánea y que pasan inadvertidos y sobre todo, su forma de actuar contigo. Igualmente, hay que vivir para aprender, para no idealizar, para poder zanjar, para crecer, para enorgullecerte de quien eres ...

Y sin embargo, no todo han sido tropiezos. Más bien ha sido un periodo de superación. Mi estado de salud ha mejorado, he afianzado amistades y recuperado otra que se había distanciado. Me despedí de una persona tóxica, Marta. La quise un montón pero ella me enseñó otra lección: por mucho que te esfuerces, que des todo, quien no te valora no permanecerá a tu lado. Y como no reseñar mi súper notaza en el First de Cambridge al finnnnnnnnnnnn.

Así pues, a veces es mejor poner tierra de por medio para relajar tu mente y ver las cosas con perspectiva. Hicimos la maleta y rumbo a Oporto. Allí me enamoraré de sus calles bohemias, puentes, el Duero, las tabernas y sus vinos, el pescado, el carácter de las portuguesas, los cientos y cientos de escaleras, las conversaciones que arreglan el mundo, las horas dormidas, el café... Ojalá no se queme ni un árbol más.

La vuelta ha sido dura pero me siento muy agradecida por todo el cariño que recibo. Muchas personas, aún sin saber lo que pasa por mi mente, se acercan a mi para dar sin esperar nada a cambio. O quizá sea yo la que está más pendiente de esas cosas ;)

Lo que han visto mis ojos...


   
   

  

Palabras de ... una princesa*



Siempre he pensado que una de las cosas que más te paraliza en la vida es la indecisión y la falta de confianza en la toma de decisiones importantes. Hablo de esas que suponen un cambio en tu vida y para tomarlas hace mucho valor.

Cada vez creo menos en la magia de las casualidades y cada vez creo más en las consecuencias de los pequeños actos y decisiones que llevamos a cabo porque todos ellos nos situarán tarde o temprano en una circunstancia concreta. Una oferta de trabajo no llega de la nada. Son el conjunto de decisiones que tomamos en el pasado como continuar estudiando, renunciar a otro puesto, esforzarte día tras día... lo que provocó que alguien pensara en ti para ese ascenso. Lo mismo ocurre en el amor ¿Realmente te cruzaste con esa persona porque si? Puede que decidieras días atrás mostrarte más receptivo, sanar viejas heridas y que así, esa mirada no te pasará inadvertida.

Somos más responsables de lo que nos sucede en la vida de lo que pensamos. También es cierto que no se puede vivir analizando cada movimiento que hacemos. Pero nuestra actitud es la que nos define y nos aportará en mayor o menor grado lo que realmente ansiamos encontrar.

No vivamos estancados deambulando en un mundo conformista. Avanza aunque quieran retenerte. Un 80% no es suficiente. Busquemos el 100%



Hace unos días descubrí a Pablo López. No se me va esta canción de la cabeza. La letra habla por si sola.

Palabras de ... una princesa*

sinopsis

¡Cómo pasa el tiempo! Ya estamos en el ecuador del verano.

Ocho meses desde que empezó el año y ha pasado de todo. Aunque el tiempo a veces pasa muy despacio, no se puede decir que mi vida sea aburrida. 

Terminé Junio con muy buen sabor de boca. Me siento valorada en mi trabajo y estoy muy agradecida por ello. Volvieron a ofrecerme un ascenso y aunque me siento preparada para ello, decidí dar un respiro a las preocupaciones innecesarias. Creo que al fin he podido cerrar un capítulo de mi vida que me provocaba un enorme nudo en el estómago. Ya era hora.

M. se convirtió en alguien muy importante para mí. Cuando considero a una persona "importante" es porque la sitúo en un lugar privilegiado en mi vida. La dedico tiempo y el tiempo es algo muy valioso. Hemos vivido muy buenos momentos, viajes, conciertos, trabajo, preocupaciones... todo aquello que comparten los amigos. Pero sin saber muy bien la razón, se ha ido alejando poco a poco de lo que teníamos. Por supuesto que intenté hablar con ella no una vez, sino dos sin obtener respuesta alguna. No ha habido un punto de inflexión, un detonante, un problema... Mis intentos por mantener nuestra amistad no sirvieron de mucho. La única explicación que hallé fue la que ella me dio: "soy bipolar". Mi cara tuvo que ser un retrato de Picasso. No me quedó otra que asimilar que las cosas, aunque no se han terminado, nunca volverán a ser como antes. Así que, si ella ha decidido alejarse, pues mucha suerte.

No he querido escribir sobre la "amistad" hasta ahora porque estuve unas semanas bastante tocada con este tema. Descubrir la realidad es duro, pero te mantiene despierto. ¿Cómo empezar? Un día, sin saber porqué (me dio por ahí), decidí dejar de moverme para ver a mis amigas. Cómo si de una prueba se tratara. Pasado un tiempo, nadie se movió para verme a mí. Entonces me di cuenta de que el concepto de amistad lo tenía sobre valorado. Me considero un tanto responsable. Tal vez pongo las cosas demasiado fáciles. Espero que me devuelvan algo de lo que yo he aportado y si no ... Son lentejas. Por supuesto, no he decidido dejar de tener amigos :d pero están en el sitio que les corresponde. Y me moveré siempre y cuando me apetezca. Pero nada de sacrificios. 

Ya no me siento mal por ello. Simplemente, hay que disfrutar del momento.
Every thing is gonna be alright!


Palabras de ... una princesa*

Ancora qui


En esos momentos en que todo lo sientes de una forma acelerada y, no puedes poner freno o más bien, no sabes cómo parar, tu cabeza busca respuestas y más respuestas... Tal vez, cuando estés a punto de hallarlas, cambien las preguntas. Sencillamente por eso, porque no todas las soluciones dependan de uno mismo ya que, hay cierta parte del sentir que no puedas manejar. Es necesario parar, no pensar. ¿Cómo? Enfrentándote a la soledad, al no puede ser, al perdón, a lo que hay que no es poco y suficiente, dejando el todo por el todo... No se vive de ilusiones sino de esperanza. Las ilusiones puede que no se hagan realidad.

No lo olvides,
"Ancora qui, ancora tu,
Ora pero io so chi sei
Chi siempre serai
E quando mi vedrai ricorderai"


Palabras de... Una princesa*