Qué significa poder

Dicen que  se conoce a la persona con la que compartes o empiezas a compartir tu vida durante el primer año de la relación. Es el enamoramiento lo que te impide realmente ver cómo es en verdad esa persona.
¿Qué surge primero: el amor o el enamoramiento?
A veces ocurre que empiezas a coger cariño a una persona. Surge esa pasión descontrolada; la complicidad y compenetración nacen en un corto espacio de tiempo producto del deseo que emana de dentro y de las ansiadas casualidades que creemos ver en todas partes.
Pero el ser humano tiende por naturaleza a cuestionárselo todo, a no vivir el momento, a sentir miedo y con ello las dudas. No podemos vivir sin más. Empezamos a pisar el freno.
Cada vez que uno siente mariposas (por no llamarlo enamoramiento o amor), creo que se sienten de manera diferente. Influyen muchos factores: la edad, la madurez, las ganas de que todo salga bien, las cicatrices...
Hoy en día "dicen" que es complicado mantener una relación de pareja. No somos capaces de ser flexibles, aguantar pero... ¿hasta dónde?
Yo creo que el razonamiento de "yo soy como soy y no me vas a cambiar" es de lo más egoísta y cómodo. Es cierto que no se debe ni se puede cambiar a una persona, pero tampoco es justo que los demás tengan que soportar nuestros defectos. Siempre se puede mejorar y perfilar sobre todo si el fin último es amar y no herir a esa persona que nos ofrece su corazón.
Comunicación, respeto, pasión, amor, ganas... son ingredientes que deben entremezclarse cada día para que una relación tenga una base sólida y fructífera.
El escenario es importante pero llegar a la otra persona lo es aún más. Debemos luchar por lo que queremos. No concibo quedarme de brazos cruzados sin más, esperando que pase el tiempo y con ello, la ilusión de amar y ser amado.
"Te amaré mejor porque mucho y demasiado es un error..."[Tonxu]

Receta para ser paciente

Paro los que desesperan ante las incongruencias de la vida...

El lago de la tranquilidad nace de las gotas que caen del espacio. Vienen de ninguna parte y no tienen prisa por llegar. Bajan tan lentamente del cielo que, si te sientas a verlas, envejeces de pronto. Los minutos y los años dejan de tener importancia. En el lago no hay oleaje, parece que no pasa el tiempo. Sin embargo se mueve con un ritmo perpetuo, mientras el principio y el fin duermen en su fondo.
RECETA PARA SER PACIENTE
  1. Cuatro frutos del árbol de "no importa".
  2. Batir con azúcar de parsimonia.
  3. Meterlo en la nevera y, cuando esté frío, beberlo con calma durante la vida entera.
  4. Como conviene esperar, se puede tomar un aperitivo de "mientras tanto", sacar la cabeza por la ventanilla y disfrutar del paisaje, encontrar amigos, enamorarse, tener hijos o no y hacerse viejo.
["Recetas de lluvia y azúcar"]

Fase 3

Tratando de pensar en color verde esperanza, doy paso a una nueva fase dejando atrás cierta rabia e impotencia y un montón de preguntas sin respuesta.
Lo mejor de todo es que me comprendo, sí, me comprendo a mí misma. Por la mañana estás sensible, recuperas fuerzas tras la siesta y cuando te desahogas después de correr, regresas a casa con miedo a enfrentarte al silencio (pero como dice la canción que estoy escuchando en este preciso y preciado momento "I'll try" [skun anansie]). No todo el mundo posee el valor para tomar decisiones difíciles porque pese a como estoy, me valoro lo suficiente como para rodearme de personas que me aprecien y me sepan querer de verdad. Y aunque en ocasiones me siento chiquita, sé que en el fondo ésto me hace grande. Por lo menos ahora la Soledad está justificada ;D
Es complicada la situación. Enfrentarte cada día a ... y sin embargo, trato de quererme más que nunca. Estoy aprendiendo a no pensar en el futuro. Tan solo "hoy" o como mucho "mañana" es lo que importa. Pequeños objetivos me permitirán alcanzar una gran meta y el camino que me conduce a ella es el que me proporciona toda la felicidad que necesito.
Cada día siento un montón de sensaciones. Y cuando vienen los momentos duros, me doy cuenta de que al final, me levanto y sigo hacia adelante.
No soy estática. Soy emprendedora. Soy capaz de reir mientras lloro. Tengo mucho que ofrecer al mundo, a la vida y a la gente. Siento esa necesidad de abrirme y darme a conocer, de salir de mi escondite y moverme al compás que gira la Tierra. Aún tengo un poco de miedo por aquello de las decepciones y chascos pero seguro que me aporta más cosas buenas que malas.
La gente que me conoce dice que no tardaré en encontrar a alguien por como soy (por dentro y por fuera). Uf! Eso es difícil de saber pero una romántica como yo espera encontrar a esa persona con la que compartir un baile, de noche, en medio de la calle, sin más música que la que suena en nuestras cabezas; una persona que sepa estar ahí en todo momento sin que te deje plantada a la primera de cambio; que te coja de la mano al caminar y te haga reir todos los días.
Solo espero que cuando llegue sea para quedarse para siempre. No quiero volver a sentirme así nunca más.
Cuando una persona no puede caer más bajo, solo queda levantarse.

El hombre, ese gran desconocido

Soy mujer y como tal, me cuesta comprender la actitud de los hombres.
Creo que las mujeres en sí mismas no pedimos tanto de una relación con el sexo opuesto. Somos sensibles... ¿Por qué ellos tan bruscos?; nos encanta que nos regalen los oídos, sí, ¿A quién no le gusta que le digan lo mucho que le quieren, lo guapa que estás o lo dulce e increíble que eres?... ¿Por qué ellos no son capaces de hacerlo?; somos frágiles, como las rosas... ¿Por qué nos abandonan a la intemperie?...
Se dice que la mujer debería venir con manual de instrucciones. Sin embargo, somos explícitas como solo nosotras sabemos serlo. Hablamos claro, mostramos señales, pistas que les hagan intuir lo que queremos en cada momento.
Pero la postura de " es que los hombres somos muy simples y no nos enteramos de nada" es más cómoda que hacer realmente ese esfuerzo que nosotras tanto añoramos.
Este post no es una crítica al hombre sino un intento por resolver tantas dudas. Después de varias relaciones, creí tener alguna idea sobre el amor, las relaciones, cómo afrontar las rupturas. Sin embargo, hay veces que una no entiende el abandono si realmente la aman o la falta de comunicación. ¡Con lo que nos gusta a nosotras sentirnos valoradas e importantes! Esos sentimientos que hacen palpitar nuestro frágil corazón cuando alguien acude a nosotras para cualquier cosa, pena o alegría.
No somos tan complejas. Tan solo hay que saber escucharnos. Queremos enamorarnos una mil veces de la misma persona ¿Es el hombre capaz de  hacerlo? Si no, no habrá nada para siempre.
Ains qué momento más extraño estoy viviendo. Siento decepción.

Palabras de ...  una princesa*

El poder de una sonrisa

Nunca me ha gustado el día de mi cumpleaños. El 25 de agosto siempre ha resultado una mala fecha para celebrarlo, bien porque el mundo entero está de vacaciones, bien porque no es el momento...
Pues bien, aquí me tenéis a falta de un minuto para que culmine uno de los días más hermosos y emotivos de mi vida. Ahora que todo el mundo se ha marchado, me encuentro sola en casa derritiéndome como los hielos del copazo de Barceló con coca que me he preparado, escuchando la BSO de Guerra de Tronos ¿Se puede pedir más?
Agradezco y valoro todas las muestras de cariño y el esfuerzo de los que realmente han estado hoy conmigo de una u otra forma.
"Éste es el comienzo de mi nueva vida" ... dicen mis amigas y realmente hoy, me he dado cuenta de a quién le importo realmente; de lo mucho que me aprecian y lo importante que es para mí sentirme así de plena.
"Comenzar una nueva vida" son palabras duras pero llenas de esperanza, de abrigo, de oportunidad.
Solo puedo dar las gracias por todo y por todos los que me queréis y soportáis esta fase tan sensible de mi vida. Gracias a la soledad, puedo vivir este momento único para mí de desahogo, de consuelo, de calma... de reencuentro conmigo misma.
Me siento Kalessi. Me siento especial.
He aquí un hermoso regalo que comparto porque no todos los regalos deben ser materiales.
[youtube XeCi2S2qA9o elpoderdeunasonrisa]
Cuesta creer que alguien no quiera oir tu voz. Duele la indeferencia y que no te consideren un refugio donde las penas se desvanezcan. Ahoga intentar pegar los pedacitos de un corazón roto... querer y no poder, genera impotencia y con ello, agotamiento.
Y aquí estoy yo, constatando lo que ya sabía, que tengo la mejor familia arropándome y queriéndome más que nunca. Y es que soy así, necesito de mi gente tanto como ellos a mí.
Temblando miro hacia delante, aunque no más allá de este momento. No puedo permitirme el lujo de pensar en un futuro. Tropezaré una y mil veces pero volveré a levantarme e intentar creer que si estoy en este mundo es por alguna razón y si existo yo, en algún rincón del planeta habrá alguien que se emocione al ver una luciérnaga o aprecie la luz de las estrellas tal y como yo siento. Una percepción del mundo distinta, inusual, sensible, abierta. Me siento completamente diferente a todo lo que conozco. Quizás sea algo raro pero grande.
Así pues, sigo sufriendo los dolores de la metamorfosis sin preguntarme por qué es necesaria pero inminente. Procurando no agotar el aire que respiro mientras lo administro en pequeñas dosis por si las moscas se agota. Pensando en mí, decidir por mí, quererme y respetarme, aportándome pequeñas dosis de paz y trantando de sentir que sí, que estoy viva.

Palabras de... una princesa.

Excusas para no pensar

Como dice Punset "la felicidad está en la sala de espera de la felicidad". Ser feliz es el resultado de un aprendizaje a lo largo de la vida. Andar el camino es lo que debe aportarnos ilusión y alegría para alcanzar nuestra meta y no la meta en sí.
Necesito encontrar mi yo, mi inconsciente. En el libro "Excusas para no pensar", aparece un ejemplo que explica de forma muy clara lo que quiero decir. Se trata de imaginar que en tu propia casa vives con alguien más. No puedes verle pero sabes que existe porque, de repente un día, encuentras el monedero cambiado de sitio o las llaves puestas en la puerta. Eso mismo es la prueba de que es real y no debemos temer encontrarnos con él.
Después de medio día sola y leyendo a Punset, me he dado cuenta de que hace tiempo que no percibo mi inconsciente, mi yo. Eso me ha provocado un poco de angustia. La soledad y el aburrimiento pueden destrozar mi equilibrio aún más. Me he preguntado ¿Qué es lo que realmente me hace ilusión en la vida? Al no encontrar una respuesta inmediata me ha hecho reflexionar sobre mi conducta negativa y eso no forma parte de "la sala de espera de la felicidad".
No me conozco o ya no me acuerdo de quién soy y el primer paso es reconocerlo. Somos optimistas por naturaleza ya que tendemos a ignorar lo que no nos interesa. Por lo tanto, y si la felicidad es el resultado del aprendizaje, será cuestión de practicar un poquito cada día, aprendiendo a sonreir, a ser positivo, buscando ilusiones que satisfagan mi inconsciente y me hagan sentir plena y orgullosa de mi misma.
TENGO MUCHAS GANAS DE SER FELIZ.
Palabras de... una princesa*