Los días no vividos

" Es bonito tener a alguien, alguien que nunca te falla. Nos complicamos demasiado la vida. Nos empeñamos como idiotas en estropearlo todo, en confundir lo sí o no, en confundir a los demás. Nos falta tiempo. Te hacen falta recuerdos para vivir, sabes, y no vas a ninguna parte. Hacen falta libros, y amigos. Hacen falta viajes y... noches en vela, y copas.

Y todo pasa demasiado deprisa. [...]. Me hacen falta recuerdos para vivir joder. Y tiempo, cariño. Me falta tiempo. Pero bueno, no te preocupes porque no nos vamos ni a enterar. Esto va a ser muy rápido. y ademas nos vamos a ir de aquí juntos. Más juntos de los nunca podríamos llegar a estar."




Hace unos días que vi esta película "Los días no vividos". Es una pelo que trata sobre el fin del mundo pero a la española. Es interesante ver la reacción de las personas cuando saben que vas a morir.

No es un peliculón. Ni tiene grandes efectos especiales ni nada de eso. Pero me gusta la trama. Como evolucionan los protagonistas.

¿qué sentirías tú si supieras que mañana se acaba el mundo? ¿Cuál sería tu reacción, la última imagen que pasaría por tu cabeza?

Tal vez esta peli sea una forma de decir "¡vive! No permitas que el tiempo pase. Ama a tus seres queridos y no solo los quieras. Lucha por lo que quieres. Persigue tus sueños...



Si alguno la veis, espero vuestra opinión os guste o no ;D

Palabras de... una princesa*

Y tú... ¿te estás muriendo de algo?

" Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca,no arriesga vestir un color nuevo, quien hace la televisión su guía. 
Quien evita una pasión, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de ensueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. 
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo."
 
Palabras de... Pablo Neruda. 
 
 
 

Y ahora... ¿qué?

"Echo de menos respirar,
Sentir que soy libre de decidir los pasos a seguir en mi vida.
Tantas presiones me volvieron incapaz de ver con claridad.

Te quiero tanto que cometí el error de complacerte.
Porque el amor es darlo todo por el todo, 
antepuse tus deseos a los míos con tal de verte feliz.

Echo de menos respirar,
para sentirme fuerte de afrontar mis miedos.
aprender de los errores que no se pueden borrar e intentar olvidar.

Deseo facilidad; que todo fluya como el agua.
Situarme en el lugar que me corresponde, 
abrir las rejas de mi palacio porque...

Echo de menos respirar,
y no tener que convencerte de la importancia de vivir.
Porque compartir experiencias alimenta la vida
Porque sentir paz y tranquilidad 
es compatible con inquietud.

Y ahora ... ¿qué?
si con tantas evasivas y presiones 
yo tengo hambre de mundo
y ansío saltar tres metros 
por cada paso atrás que me has hecho dar.

Echo de menos respirar."

Palabras de... una princesa*

La guerrera

"Y ella soñaba que se reía,
soñaba despierta con ese cálido atardecer.
La sensación de paz tras el sonido del mar
La brisa acariciando su pelo.

Una vez más se sentía sola.
Guerrera que lucha desafiante,
con talante y fuerza. 
Es consciente de su presencia y,
dirigiendo su mirada al frente
se siente poderosa.

Bailarina que danza saludando a la Luna.
Siente el calor que desprende su cuerpo.
Sus pies... raíces,
sus manos... rayos de sol,
caderas al cielo, alejándose del miedo."




Ya sé que no rima, tampoco pretendo hacer una poesía. Me apetecía escribir sobre las emociones que siento últimamente en mi vida personal, estableciendo un paralelismo con las emociones que me producen las asanas de yoga. 

Feliz semana.


Palabras de... una princesa*

¿Nos miramos?

Me gustaría mostraros otro vídeo. Para situaros en el contexto, el vídeo trata de una artista cuya obra consiste en sentarse en una silla frente a una persona desconocida durante un minuto aproximadamente en un museo. Las personas eran gente normal y corriente que se prestaban voluntariamente a mirar a la artista directamente a los ojos.

El final es enternecedor. Después de treinta y tantos años, al abrir los ojos, se encuentra con el que fue el amor de su vida.



Lo que  me gusta y me llama especialmente la atención no es la idea en sí misma. ¿Quién no ha jugado de pequeño a mirarse fijamente a los ojos a ver quién aguanta más sin reirse? Mi marca está en 3" y lo conseguí de adulta... ea!

Ella trasmite una mirada neutra, segura de sí misma. Pero, ¿os habéis fijado en las miradas de las personas que se sientan frente a ella? Hay una en concreto que me pone los pelilllllos de punta.

Espero que os guste. Ánimo con la semana.

Palabras de... una princesa*





El ser humano... una especie única en el mundo.

Hay gente de lo más creativa por el mundo. He visto un vídeo que me ha hecho recordar lo maravillosos que somos como seres humanos. Este video refleja nuestra frescura, aquello que nos hace diferentes del resto de especies en este mundo. En otras palabras, refleja nuestra humanidad.

Espero que os guste y que seáis capaces de diferenciar los tantísimos tipos de besos que existen. Y si no... a practicar jejej




Palabras de... una princesa*

Todo es transitorio

Hola!


Llevo un tiempo acudiendo a clases de yoga y, además de hacer posturas (unas más imposibles que otras), nuestra profe nos enseña un montón de cosas relacionadas con la historia, origen del yoga, así como otros aspectos relacionados para mejorar nuestra calidad de vida.

A veces meditamos y otras, nos cuenta cuentos como éste. Espero que os guste y que en algún momento de vuestra vida os sirva de ayuda. 


"Esto también pasará

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total. Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.

- Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje (el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey).

- Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el anillo. - Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino.

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso. Simplemente decía:

- esto también pasará.

Mientras leía estas palabras sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes. Él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en la carroza y le dijo:

- Apreciado rey, le aconsejo leer nuevamente el mensaje del anillo.
- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey.
- Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta.
- No estoy desesperado y no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha – dijo el anciano – este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas.
- También es para situaciones placenteras.
- No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
- No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo bueno era tan transitorio como lo malo."

Cuando seamos conscientes de que absolutamente todo en esta vida es transitorio, empezaremos al ser un poco más felices.


Palabras de... Alguien generoso*