Esperando al que se fue

Hace unas semanas que se fue y, con él se llevó un pedacito de mí guardado en la maleta.
Ahora cada instante con él es más intenso y dulce. Soñamos con pasar tiempo juntos. Inventamos planes de futuro.
La distancia nos hace conscientes de lo que nos queremos, de la añoranza que sentimos.

Ésto acaba de empezar. Nos queda un largo camino por recorrer. Cuatro años para ser más exactos. Muchas decisiones que tomar. Deseo que vuelva.
Aquí le espero deshojando margaritas (sí me quiere, sí me quiere, sí me quiere...).



Palabras de... una princesa*

[evolucionando...]

Lo que pensaste ayer, debe ser susceptible de cambio mañana. Es decir, debes permitirte la posibilidad de cambio, de tomar otra dirección y no manterte siempre firme en tus pensamientos.

Las personas debemos ser capaces de evolucionar. Cambiar lo que pensábamos ayer, elegir otros principios son un síntoma de madurez. 

Hace un par de años me costaba comprender como algunas personas recurrían a métodos poco ortodoxos para encontrar la felicidad. Hoy soy consciente de que sentimientos como el miedo, la desesperación, incertidumbre e inseguridad, sentimientos que a su vez son muy poderosos, nos empujan a iniciar la búsqueda de dicha felicidad (o calma) por senderos insospechados.

Así pues, considerándome una persona de mente abierta, me he dado cuenta de lo mucho que me queda por aprender. Toda una lección que debe aprenderse de forma inductiva.

"Sabio es aquel que sabe que no sabe nada"

Y con esta frase no pretendo otra cosa más que animarme a ampliar la transparencia de la óptica con que debe observarse a las personas y la vida que nos rodea. Los sabores que no te gustaban en el pasado, pueden gustarte hoy.

Una lección aprendida, un dulce mordisco de  felicidad.

Palabras de... una princesa*.

Lecciones del desamor

Es fácil escribir sobre desamor. De hecho, muchas canciones dedican más letras al desamor que al amor.
La canción que hoy te cautiva, mañana no eres capaz de escucharla.

El desamor me ha enseñado muchas cosas, pero yo solo he querido aprender algunas de ellas: tengo hambre de cariño; anhelo el calor de una cama compartida; soy más importante de lo que era antes; cuido mucho los pequeños detalles como el aroma y la luz de mi hogar. A veces temo que se convierta en mi cárcel particular; la pasión se ha despertado en mí. Me he convertido en alguien muy sensual; sueño con él con total inquietud. ¿Cómo será? ¿qué me aportará? Descubrirlo todo con la primera mirada; pero ese hueco que ha dejado en mi el desamor también me ha hecho un tanto vulnerable.

Nadie se muere de amor y tampoco por desamor. La vida sigue aunque sin mi alma gemela. Su ausencia a veces me entristece. Sé que no estoy sola, pero hay vacíos que no se llenan de cualquier manera. Cuando me siento incapaz de enfrentarlo, salgo a correr y, ¡vaya si corro! y mientras lucho por respirar, grito en mi interior lo mucho que detesto a las personas que me utilizan para llenar sus incompletas vidas y, sigo gritando lo especial que soy.

Durante este inseguro trayecto sigo sin hallar respuesta a muchas preguntas. Sin embargo, y tras varias rupturas de corazón, sigo soñando con el amor verdadero ¿Crees que no existe? Es la forma que yo tengo de amar.

Palabras de... una princesa*

El libro de la Felicidad

Me enamoré de este vídeo la primera vez que lo vi. Desde entonces compro flores :)
 

Deberíamos memorizar cada página. ¿Será ésta la fórmula secreta para ser feliz?


Palabras de... una princesa*

Aunque...

Unas palabras de aliento para los que luchamos cada día por seguir el camino correcto. Me quiero.

"No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento".

Palabras de... Mario Benedetti.

Tengo un retraso!!! (de posts jaja)

Cuántas cosas han pasado y yo sin escribir!! :o


Hace unas semanas regresé a Lisboa, una ciudad que no te deja indiferente. Es la segunda vez que visito la ciudad y me ha llamado la atención la profunda huella que ha dejado la crisis en este lugar.


Según caminaba por las calles, recordaba anécdotas del viaje anterior. Muy buenas por cierto. Y descubrí callejones repletos de encanto y color.


Considero éste un viaje emotivo dada mi hipersensibilidad.


Durante mi visita al Castillo de San Jorge, iba caminando un tanto ensimismada mientras palpaba con mis manos uno de los muros del castillo. Fue entonces cuando me di cuenta de que un pequeño papelillo blanco estaba escondido entre las piedras del muro. Lo cogí. Lo abrí. Había escrito un mensaje anónimo para mí.
En ese instante me sentí la persona más especial del mundo.


No hallé respuestas en el viaje. Esas que tanto ansío. Pero sí obtuve una conclusión: la felicidad se encuentra en los pequeños detalles. Y resulta realmente sencillo hacer feliz a una persona (conocida o no) con tan solo un pequeño gesto.


P.D.: Por supuesto, volví a escoder el papel en otra parte del castillo para que otra princesa desconocida u olvidada pueda encontrarlo.

Palabras de... una princesa*.



Proceso de aprendizaje

Llevo un tiempo ausente... en standby. Se supone que el tiempo pone todo en su sitio, que me dará respuestas con las que poder tomar decisiones. Pero no es así. Los días pasan y sigo igual, igual de indecisa.

Voy aprendiendo cosas por el camino (ya es algo ¿no?). Voy descubriendo el cinismo de las personas. Aquellas que pasan por tu vida como estrellas fugaces. Esas que brillan tan intensamente que agotan su energía y se desvanecen pero dejando rastro. 

Comprendes que las palabras se las lleva el viento cuando te diriges a quien no le importas.

He aprendido que cuando alguien te dice lo maravillosa y especial que eres es sinónimo de despedida. Y que las personas que te quieren permancen a tu lado pase lo que pase, te equivoques o no.

He visto personas sin escrúpulos, sin valores ni respeto por los que le rodean. Una sociedad sin valores donde predomina el mal y los buenos pertenecemos a la minoría. Debería ser al revés ¿no?
Asusta un poco la verdad.

Cada vez me resulta más difícil el hecho de encontrar a alguien que te vuelva completamente loco de amor y que esa persona te corresponda sinceramente. Debe ser como una lotería o una especie de milagro.

Son tantas las máscaras que llevamos puestas que llegará el día en que no nos reconozcamos frente al espejo.

¿Quiénes somos? ¿Dónde vamos? ¿De dónde venimos?
Palabras de... una princesa*